El día que el dolor dejó de ser destino
El dolor fue un sistema de alarma necesario para la supervivencia. En la cirugía se convirtió en un obstáculo insalvable. La anestesia no solo eliminó el sufrimiento: abrió la puerta a una era de avances quirúrgicos que hoy parecen rutina.
- El dolor agudo es un sistema de alarma que sigue siendo necesario. La insensibilidad congénita al dolor es una enfermedad grave.
- Lo que cambió no fue la utilidad del dolor, sino la aparición del dolor crónico como problema prevalente y desadaptativo. Afecta a aproximadamente el 20% de la población mundial.
- El 16 de octubre de 1846, William Morton realizó la primera demostración pública y documentada de anestesia general con éter en el Massachusetts General Hospital.
- La anestesia no solo eliminó el dolor quirúrgico. Permitió cirugías que antes eran imposibles: cardíacas, neuroquirúrgicas, trasplantes de órganos, cirugía fetal.
- Lo que la anestesia no resolvió: el dolor crónico, la crisis de opioides y la conciencia intraoperatoria.
Buenos Aires, 16 de octubre de 2026 — El dolor no es una falla del cuerpo. Es un sistema de protección. La capacidad de sentirlo es evolutivamente conservada porque quienes no lo sienten no sobreviven. Pero hubo un momento en la historia de la medicina en que el dolor dejó de ser un aliado y se convirtió en un obstáculo: la cirugía. El 16 de octubre de 1846, el dentista William Thomas Green Morton administró éter sulfúrico a un paciente en el anfiteatro del Massachusetts General Hospital. El cirujano John Collins Warren extirpó un tumor del cuello. El paciente no sintió dolor. La demostración fue pública y documentada. Lo que vino después cambió la medicina para siempre.
1. El dolor como sistema de alarma
El dolor no es una falla del cuerpo. Es un sistema de protección. La capacidad de sentir dolor es evolutivamente conservada porque quienes no lo sienten no sobreviven. La insensibilidad congénita al dolor es una enfermedad grave: quienes la padecen se fracturan, se queman, se muerden la lengua sin darse cuenta. El dolor agudo sigue siendo necesario.
Lo que cambió no es que el dolor dejó de ser útil. Lo que cambió es que el dolor crónico se volvió prevalente y desadaptativo. La diferencia no es "dolor vs. no dolor". Es dolor agudo protector vs. dolor crónico que no protege a nadie. Aproximadamente el 20% de la población mundial sufre dolor crónico, según la OMS. En Estados Unidos, uno de cada cinco adultos vive con dolor crónico, y casi la mitad de ellos experimenta dolor de alto impacto que limita su productividad.
2. 1846: la primera demostración pública
El 16 de octubre de 1846, el dentista William Thomas Green Morton administró éter sulfúrico a un paciente en el anfiteatro del Massachusetts General Hospital. El cirujano John Collins Warren extirpó un tumor del cuello. El paciente no sintió dolor. La demostración fue pública y documentada.
Morton no fue el primero en usar anestesia, pero sí el primero en demostrarla públicamente. Crawford Long usó éter en 1842 para extirpar un tumor del cuello, pero no publicó sus resultados. Horace Wells usó óxido nitroso en 1844 para extraer un diente sin dolor, pero su demostración pública en Boston, a principios de 1845, terminó en fracaso cuando el paciente gimió de dolor.
Morton fue quien publicó, demostró y convenció a los cirujanos más influyentes de Boston. El reconocimiento se lo llevó quien publicó y demostró, no quien inventó. Eso ya es una lección de historia de la ciencia.
3. Los avances quirúrgicos que la anestesia hizo posibles
La anestesia no solo eliminó el dolor. Eliminó el obstáculo que impedía operar. Antes de 1846, la cirugía era una carrera contra el tiempo: el cirujano tenía minutos, no horas. Después de 1846, el cirujano pudo tomarse el tiempo necesario para explorar, reparar y reconstruir.
Cirugía cardíaca
La anestesia fue la condición necesaria para la cirugía cardíaca. Los primeros reportes de anestesia específica para cirugía cardíaca datan de 1946, pero fue en la década de 1950, con el desarrollo de la cirugía a corazón abierto y la circulación extracorpórea, cuando la subespecialidad explotó. Sin anestesia general, sin control de la vía aérea, sin monitoreo continuo, la cirugía cardíaca no existiría.
Neurocirugía
Las primeras craneotomías se realizaron sin anestesia. Se usaban técnicas locales con hielo, éter en aerosol y cocaína. Harvey Cushing fue pionero en la neuroanestesia: introdujo el primer registro gráfico de anestesia, la medición de presión arterial y la auscultación precordial en la práctica anestesiológica. La neurocirugía moderna, que requiere control preciso de la presión intracraneal y la hemodinamia, es impensable sin anestesia.
Trasplante de órganos
El primer trasplante de corazón humano se realizó en 1967. Sin los avances paralelos en anestesia y cuidados críticos, los resultados de los trasplantes no habrían mejorado. El trasplante hepático, en particular, requirió el desarrollo de equipos dedicados de anestesia para trasplantes. La anestesia no fue un accesorio del trasplante: fue su condición de posibilidad.
Cirugía fetal
La primera intervención fetal exitosa la realizó Sir William Liley en 1963, con una transfusión intraperitoneal para un feto con eritroblastosis fetal. La cirugía fetal moderna, que trata al feto como paciente, requiere anestesia general de la madre y del feto. Sin anestesia, no hay cirugía fetal.
4. La anestesia en Argentina: 1847
La primera anestesia con éter en Argentina se administró en agosto de 1847. El médico estadounidense Jacob Merrill Tewksbury administró éter a un paciente de unos 30 años para operarlo de estrabismo convergente en su consultorio de la calle Perú, en Buenos Aires. El 18 de junio de 1847, el médico Juan Guillermo Mackenna informó en la reunión anual de la Sociedad de Medicina que había realizado "la primera aplicación exitosa del éter en operaciones en esta ciudad".
La Federación Argentina de Asociaciones de Anestesia, Analgesia y Reanimación (FAAAAR) fue fundada en 2000, aunque sus antecedentes se remontan a la Asociación Argentina de Anestesiología. Su secretario general, Heber Escudero Fernández, resume el impacto de 1846: "Esa primera intervención con anestésico inhalatorio cambió la historia de la medicina: se considera que es el día del nacimiento de la anestesiología moderna. A partir de entonces, se pudieron realizar procedimientos quirúrgicos antes impensados por el dolor que provocaban".
5. Lo que la anestesia no resolvió
La anestesia resolvió el dolor quirúrgico agudo. Pero no resolvió el dolor. El dolor crónico sigue sin tratamiento efectivo. La crisis de opioides en Estados Unidos es, en parte, consecuencia de la promesa incumplida de "eliminar el dolor": en la última década, las prescripciones de opioides para dolor agudo y crónico se estimaron en 3,3 millones de nuevos casos de trastorno por uso de opioides y 110.000 muertes por sobredosis. La conciencia intraoperatoria —despertar durante la cirugía— sigue ocurriendo, con una incidencia reportada de 0,1% a 0,2%.
6. Conclusión: la frontera entre biología y cultura
El 16 de octubre de 1846, William Morton demostró que el dolor quirúrgico no era un destino inevitable. Lo que vino después fue una cascada de posibilidades: cirugía cardíaca, neurocirugía, trasplantes, cirugía fetal. La anestesia no solo eliminó el sufrimiento. Amplió los límites de lo que la medicina podía hacer.
La pregunta que queda no es si la anestesia fue un avance. Es qué habría sido de la medicina sin ella. La respuesta es incómoda: sin anestesia, la cirugía habría seguido siendo una carrera contra el dolor. Con anestesia, se convirtió en una ciencia de la posibilidad.
Preguntas frecuentes
¿Quién realizó la primera anestesia con éter?
Crawford Long la usó en 1842, pero no publicó. Horace Wells usó óxido nitroso en 1844. William Morton realizó la primera demostración pública y documentada el 16 de octubre de 1846.
¿Qué cirugías se hicieron posibles gracias a la anestesia?
Cirugía cardíaca, neurocirugía, trasplantes de órganos y cirugía fetal. La anestesia permitió que el cirujano dejara de ser un técnico rápido y se convirtiera en un científico capaz de explorar y reconstruir.
¿Cuándo llegó la anestesia a Argentina?
En agosto de 1847, el médico estadounidense Jacob Merrill Tewksbury administró éter en Buenos Aires para una cirugía de estrabismo. El médico Juan Guillermo Mackenna informó de la primera aplicación exitosa en junio de 1847.
¿La anestesia eliminó el dolor?
No. Eliminó el dolor quirúrgico agudo. El dolor crónico sigue siendo una epidemia que afecta al 20% de la población mundial. La crisis de opioides y la conciencia intraoperatoria son dos problemas que la anestesia no resolvió.
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Fuentes
- Ministerio de Salud Pública de Paraguay — Día Mundial del Anestesiólogo (16 de octubre de 2026).
- Anesthesiology — Horace Wells' demonstration of nitrous oxide in Boston (2013).
- ScienceDirect — Refractory Chronic Pain (epidemiología).
- U.S. Senate — Relief of Chronic Pain Act (2025).
- Cleveland Clinic Journal of Medicine — Evolution of anesthesia for cardiac surgery.
- Journal of Neurosurgery — The early history of neurosurgical anesthesia.
- PubMed — Harvey Cushing, a pioneer of neuroanesthesia (2008).
- Wiley — Anaesthesia for fetal surgery (2002).
- Anestesia.org.ar — Historia y educación en anestesiología.
- Intramed — Argentina, 160 años sin dolor.
Nota: Este informe es un análisis que se basa en cobertura periodística, documentos históricos y literatura médica. Las secciones marcadas como "Opinión" contienen interpretaciones analíticas. Todos los datos fueron verificados con fuente primaria o al menos dos fuentes independientes antes de la publicación. La imagen es ilustrativa y generada con IA. Los datos publicados se refieren a la fecha de publicación del artículo, 16 de octubre de 2026.
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