El escenario Eisenkot: la transición de rostro sin cambio de rumbo

El desgaste de Netanyahu —la CPI, el juicio por corrupción, el aislamiento internacional, la ruptura de sus alianzas— hace posible una transición. Pero el sucesor más probable, Gadi Eisenkot, no propone un cambio de rumbo: propone un cambio de rostro. Las políticas de fondo se mantendrían. Lo que cambiaría es quién las ejecuta y con qué retórica.

LO ESENCIAL
  • La tesis central: El desgaste de Netanyahu hace posible una transición, pero el sucesor más probable, Gadi Eisenkot, no propone un cambio de rumbo. Propone un cambio de rostro: las políticas de fondo —asentamientos, guerra en Gaza, negativa a un Estado palestino— se mantendrían. Lo que cambiaría es quién las ejecuta y con qué retórica.
  • Las encuestas dan a Yashar (Eisenkot) entre 22 y 26 escaños frente a 20 del Likud. El bloque anti-Netanyahu suma 50-54 escaños; el pro-Netanyahu, 49-53. Ninguno alcanza los 61 necesarios.
  • El desgaste que hace posible la transición: la CPI emitió una orden de arresto contra Netanyahu por crímenes de guerra y lesa humanidad. 125 países están obligados a arrestarlo si ingresa a su territorio. Pero la orden no le impide gobernar desde Jerusalén.
  • El 24 de septiembre de 2026, 77 delegaciones abandonaron la Asamblea General de la ONU cuando Netanyahu se disponía a hablar. La sala quedó semivacía. (Desarrollado en Netanyahu en la ONU: un discurso ante una sala vacía, un abrazo con Milei y la ausencia de Trump).
  • Netanyahu enfrenta cuatro causas por corrupción (Casos 1000, 2000, 3000 y 4000). Concluyó su testimonio tras 98 audiencias. Solicitó un indulto presidencial en noviembre de 2025 sin haber sido condenado. El presidente Herzog pospuso la decisión.
  • Netanyahu enfrenta denuncias por haber ignorado advertencias de inteligencia antes del ataque del 7 de octubre de 2023. (Desarrollado en El 7 de octubre: la masacre que Israel pudo evitar).
  • Sus aliados de extrema derecha, Ben Gvir y Smotrich, se niegan a fusionarse. El "mago" que los unió en 2022 ya no puede repetir la hazaña.
  • Eisenkot propone destruir el brazo armado de Hamás en 18 meses, crear una comisión de investigación por el 7 de octubre, respaldar ciertos asentamientos en Cisjordania y no propone la creación de un Estado palestino.

Buenos Aires, 18 de octubre de 2026 — El desgaste de Netanyahu es real. Su aislamiento internacional, su juicio por corrupción, la orden de arresto de la Corte Penal Internacional, la ruptura de sus alianzas y las denuncias por el 7 de octubre configuran un escenario en el que no puede ganar solo. La pregunta no es si Netanyahu puede ganar. La pregunta es si puede evitar perder. Pero la derrota de Netanyahu no implica un cambio de rumbo. El sucesor más probable, Gadi Eisenkot, propone un cambio de rostro: las políticas de fondo se mantendrían, lo que cambiaría es quién las ejecuta y con qué retórica.

Nota de continuidad: Este informe retoma análisis ya realizados. Para evitar repeticiones, se remite a los informes previos de Contrapunto que ya desarrollaron en profundidad los hechos aquí mencionados. Se indicará en cada caso el título del informe correspondiente.
Nota metodológica: Este informe es un análisis que se basa en cobertura periodística de múltiples fuentes, resoluciones judiciales y documentos oficiales. Las secciones marcadas como "Opinión" contienen interpretaciones analíticas que exceden la descripción de los hechos. Todos los datos fueron verificados con fuente primaria o al menos dos fuentes independientes. Los escenarios post-electorales se presentan como hipótesis basadas en fuentes consultadas, no como hechos consumados.

1. La tesis: por qué el cambio será de rostro, no de rumbo

El desgaste de Netanyahu es real. Su aislamiento internacional, su juicio por corrupción, la orden de arresto de la CPI, la ruptura de sus alianzas y las denuncias por el 7 de octubre configuran un escenario en el que no puede ganar solo. La pregunta no es si Netanyahu puede ganar. La pregunta es si puede evitar perder.

Pero la derrota de Netanyahu no implica un cambio de rumbo. El sucesor más probable, Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas israelíes (2015-2019), lidera Yashar y es el principal rival de Netanyahu. Su perfil es el de un general con credibilidad en temas de seguridad, pero con un discurso más moderado en el frente internacional.

Lo que propone Eisenkot según su plataforma:

  • Seguridad: un Ejército fuerte, respuesta firme a las amenazas y una estrategia de largo plazo con mayor cooperación regional.
  • Gaza: destruir el brazo armado de Hamás en 18 meses, "ya sea mediante una operación basada en el plan del presidente Trump aceptado por el Gobierno de Netanyahu, o bien mediante el uso de capacidades militares y operativas".
  • Investigación: crear una comisión que explique el fallo de inteligencia y militar del 7 de octubre de 2023.
  • Asentamientos: respalda ciertos asentamientos en Cisjordania cuando considera que sirven a intereses estratégicos. No propone la creación de un Estado palestino.
  • Sociedad: reducir la polarización, fortalecer las instituciones y exigir que los ultraortodoxos participen en el servicio militar.

Lo que no cambiaría con Eisenkot (según los analistas):

  • La política de asentamientos se mantendría, aunque con matices.
  • La campaña militar en Gaza continuaría, con ajustes tácticos.
  • La negativa a un Estado palestino se mantendría.
  • Las operaciones en Líbano, Siria e Irán continuarían con la misma lógica estratégica.
Opinión: La salida de Netanyahu no implicaría un cambio de rumbo, sino un cambio de rostro. Las acusaciones de corrupción y genocidio están íntimamente ligadas a su figura. Un sucesor como Eisenkot podría implementar políticas similares con una retórica más moderada, permitiendo a Israel recuperar parte de la legitimidad perdida en la arena internacional. El "costo" de la corrupción y el genocidio quedaría asociado al líder saliente, mientras el nuevo gobierno continuaría con las políticas de fondo, presentándose como una opción más pragmática. Es importante subrayar que esta es una hipótesis basada en las plataformas y declaraciones de los actores, no un hecho consumado. Eisenkot no ha gobernado, y las políticas de un gobierno suyo dependerán de las coaliciones que pueda formar y de las presiones externas que enfrente.

2. Las encuestas: el dato que hace posible la transición

A una semana de las elecciones del 27 de octubre, las encuestas muestran un escenario de empate técnico con ventaja para la oposición, pero con una volatilidad extrema.

El sondeo de Zman Yisrael del 15 de octubre proyecta un escenario de bloques que deja a Netanyahu sin mayoría:

  • Yashar (Eisenkot): 26 escaños
  • Likud (Netanyahu): 20 escaños
  • Bloque anti-Netanyahu: 54 escaños
  • Bloque pro-Netanyahu: 49 escaños
  • Partidos árabes: 13 escaños

Sin embargo, la encuesta de la radiotelevisión pública KAN, publicada el 12 de octubre, mostraba un escenario más ajustado: Yashar con 22 escaños, Likud con 20, el bloque de Netanyahu con 53 y el de la oposición con 50. La diferencia entre ambas encuestas refleja la incertidumbre del electorado: un 30% de los encuestados aún no había decidido su voto y un 21% consideraba no votar.

Ningún bloque alcanza los 61 escaños necesarios para gobernar. El partido de Eisenkot es ahora la primera fuerza política de Israel. Dos partidos aliados de Netanyahu coquetean con el umbral electoral del 3,25%: el Pueblo de Israel de Ofer Winter y el partido de Smotrich. Si no superan el umbral, sus votos se pierden y el bloque derechista queda aún más lejos de la mayoría.

Opinión: La transición es posible porque las encuestas le dan a Eisenkot la primera minoría y porque Netanyahu no logra armar una coalición de 61 escaños. Pero la transición no está garantizada. La volatilidad del electorado, el umbral electoral y la fragmentación de los bloques dejan abierta la posibilidad de un estancamiento que lleve a quintas elecciones. La pregunta no es solo quién gana, sino si alguien puede gobernar.

3. El desgaste judicial: los cuatro casos de corrupción

Netanyahu es el primer primer ministro en ejercicio en la historia de Israel en ser juzgado por corrupción. Enfrenta cuatro causas:

  • Caso 1000: Recepción de regalos de empresarios como Arnon Milchan y James Packer, valorados en unos 260.000 euros, a cambio de favores políticos.
  • Caso 2000: Negociación con Arnon Mozes, editor de Yedioth Ahronoth, para obtener cobertura favorable a cambio de perjudicar a un periódico rival.
  • Caso 3000: Compra de submarinos a la empresa alemana ThyssenKrupp y presunto conflicto de interés con el empresario Michael Ganor.
  • Caso 4000: El más grave. Soborno al empresario Shaul Elovitch, quien controlaba la empresa de telecomunicaciones Bezeq, a cambio de cobertura favorable en el sitio Walla.

En junio de 2026, Netanyahu concluyó su testimonio tras 98 audiencias. En su alegato final, comparó a la Fiscalía con la Stasi y calificó el proceso como una "cacería de brujas política". En noviembre de 2025, solicitó formalmente un indulto presidencial al presidente Isaac Herzog, sin haber sido condenado. El Departamento de Indultos del Ministerio de Justicia determinó que la solicitud era "altamente problemática e inédita" dada la falta de condena y de arrepentimiento. Herzog ha pospuesto la decisión y, según reportes, habría dicho a un confidente de Netanyahu que la solicitud "no tiene ninguna posibilidad de pasar". El presidente de la Knéset, Amir Ohana, ha instado públicamente a Herzog a conceder el indulto tras el testimonio del exfiscal general Avichai Mandelblit, quien admitió no haber autorizado todas las acciones policiales durante la investigación.

Opinión: El desgaste judicial de Netanyahu es el contexto que hace posible la transición. Un líder que enfrenta un juicio por corrupción y que solicitó un indulto preventivo no puede proyectar la imagen de firmeza que su electorado espera. La sombra de una condena lo acompaña incluso si gana las elecciones. Pero ese desgaste es personal, no estructural. Las políticas que Netanyahu representa no están en juicio. Solo él lo está.

4. Las denuncias por el 7 de octubre: la responsabilidad que no se discute

Netanyahu no solo enfrenta juicios por corrupción. También enfrenta acusaciones por su responsabilidad en el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, el peor ataque terrorista en la historia de Israel, con 1.200 muertos y 251 secuestrados.

El informe de la comisión investigadora, publicado en 2025, señaló fallas de inteligencia y de toma de decisiones en los niveles más altos del gobierno. Según el documento, Netanyahu y su gabinete ignoraron advertencias de los servicios de seguridad sobre un ataque inminente. Las familias de las víctimas lo acusan de haber priorizado su supervivencia política sobre la seguridad del país. El detalle de las advertencias ignoradas —incluyendo la llamada del presidente de los EAU, Mohamed bin Zayed, y la alerta del jefe de inteligencia egipcio, Abbas Kamel— está desarrollado en el informe El 7 de octubre: la masacre que Israel pudo evitar.

Opinión: El 7 de octubre es la herida abierta que Netanyahu no puede cerrar. La guerra en Gaza, que él presenta como respuesta al ataque, es también la prueba de su fracaso. Las familias de las víctimas no le perdonan que no haya asumido responsabilidad alguna. Y la sociedad israelí, dividida en casi todo, coincide en un punto: alguien tiene que rendir cuentas por lo que pasó. Netanyahu no quiere ser ese alguien. Eisenkot, en cambio, promete crear una comisión de investigación. Es una diferencia de forma, no de fondo: la guerra continuaría, pero con un rostro que no carga con la culpa del 7 de octubre.

5. La CPI y el aislamiento internacional: el discurso ante una ONU vacía

El 24 de septiembre de 2026, Benjamín Netanyahu subió al atril de la Asamblea General de las Naciones Unidas. La sala estaba semivacía. 77 delegaciones habían abandonado el recinto en protesta antes de que comenzara a hablar. La retirada fue coordinada por la misión palestina ante la ONU. Netanyahu respondió con desdén: "Si hay otros cobardes morales que no se han retirado de la sala, por favor retírense ahora". La crónica completa de ese discurso, incluyendo su reunión con Javier Milei y la ausencia de Trump, está desarrollada en el informe Netanyahu en la ONU: un discurso ante una sala vacía, un abrazo con Milei y la ausencia de Trump.

En noviembre de 2024, la Corte Penal Internacional emitió una orden de arresto contra Netanyahu y el exministro de Defensa Yoav Gallant por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad en Gaza. La orden sigue vigente. 125 países reconocen la jurisdicción de la CPI y están obligados a arrestarlo si ingresa a su territorio. La orden ha modificado sus hábitos de vuelo: en septiembre de 2025, su avión sobrevoló el mar y rodeó el continente europeo para evitar el espacio aéreo de los países miembros. Los cargos específicos —usar la inanición como método de guerra, dirigir ataques contra la población civil, y los actos de genocidio— están detallados en el informe Los verdaderos ganadores de la guerra entre EE.UU./Israel e Irán. La ganadora del Nobel de la Paz, Navi Pillay, criticó las sanciones de Trump contra la CPI, calificándolas de "ilegales" y señalando que son una reacción política a la orden contra Netanyahu.

Opinión: El aislamiento de Netanyahu es el contexto que hace posible la transición. Un líder que no puede viajar libremente a países que reconocen la jurisdicción de la CPI es un lastre para su propio país. Pero el aislamiento tiene geografía. Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, Canadá y Australia permanecieron en la sala de la ONU. Los países que se retiraron son mayoritariamente del Sur Global, el mundo árabe y América Latina. No es una condena universal. Y la orden de la CPI no le impide gobernar desde Jerusalén. El aislamiento es un costo diplomático, no una inhabilitación legal. Pero es un costo que un sucesor como Eisenkot no cargaría.

6. El contexto de la guerra en Gaza: el costo humanitario del aislamiento

La guerra en Gaza, que Netanyahu presenta como una respuesta necesaria al 7 de octubre, ha tenido un costo humanitario devastador que profundiza su aislamiento internacional. Según el Ministerio de Sanidad de Gaza, al 12 de octubre de 2026 el saldo asciende a 74.377 palestinos muertos y 175.398 heridos. Desde el alto el fuego de octubre de 2025, las autoridades de Gaza han denunciado que solo ha ingresado el 37% de la ayuda humanitaria acordada o necesaria para la población, y Naciones Unidas ha advertido que la Franja está al borde de una hambruna provocada. El balance completo de estos tres años de guerra está desarrollado en el informe Tres años de guerra en Gaza: un balance de alertas ignoradas, devastación humanitaria y aislamiento internacional.

Opinión: El aislamiento de Netanyahu no es solo el resultado de sus problemas judiciales. Es también la consecuencia de una guerra que ha devastado Gaza y ha alienado a una parte importante de la comunidad internacional. Las 77 delegaciones que abandonaron la ONU no protestaban por los casos de corrupción: protestaban por la guerra. El desgaste de Netanyahu en el frente internacional no se puede separar del costo humanitario de su ofensiva militar. Pero la guerra continuaría con Eisenkot, con ajustes tácticos. La diferencia no sería el rumbo, sino la retórica.

7. Ben Gvir y el lenguaje de la aniquilación

El 12 de octubre de 2026, en un acto de campaña de su partido (Poder Judío), el actual ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, explicitó el proyecto que subyace a su retórica: "Tengo sueños: sueños de desmantelar la Autoridad Palestina... Sueño con conquistar —o, más bien, liberar— toda la Franja de Gaza". Añadió que quiere "fomentar la emigración" de la población palestina y construir asentamientos judíos en todo el enclave. Su plan contempla el desplazamiento de 1,86 millones de palestinos en siete años.

Estas declaraciones se suman a las que ya había formulado en agosto de 2026, cuando en el podcast "8 de octubre" llamó a realizar "asesinatos selectivos en Gaza, eliminando entre 30 y 40 personas cada noche. No solo a quienes representan una amenaza inmediata; hay personas allí que no merecen vivir. No deberían vivir. Ni siquiera son personas".

La condena internacional fue inmediata. El portavoz del Secretario General de la ONU, Stéphane Dujarric, calificó las declaraciones como "espantosas, indignantes, deshumanizantes y peligrosas". La Oficina de Derechos Humanos de la ONU en los Territorios Palestinos Ocupados señaló que los comentarios "equivalen a incitación a cometer crímenes atroces". Francia y Alemania se sumaron: el canciller alemán Friedrich Merz las llamó "misántropas y contrarias al derecho internacional".

Opinión: La radicalización de Ben Gvir es el contexto que hace posible la transición. Un ministro que llama a asesinar "30 o 40 personas cada noche" y que sueña con "liberar" toda Gaza es un lastre para cualquier gobierno que quiera presentarse como moderado. Eisenkot no necesita tomar distancia de Ben Gvir: ya está fuera de su coalición. La salida de Netanyahu permitiría dejar atrás a Ben Gvir sin cambiar la política de fondo en Gaza. Es un cambio de rostro, no de rumbo.

8. La crisis de alianzas: los otros partidos de derecha y la negativa a fusionarse

En 2022, Netanyahu logró lo que parecía imposible: unir a Itamar Ben Gvir (Poder Judío) y Bezalel Smotrich (Sionismo Religioso) en una lista conjunta. Esa fusión le dio la mayoría y lo convirtió en el "mago" de la política israelí.

En 2026, el mago ya no tiene trucos. Ben Gvir rechazó de plano la alianza con Smotrich. Su argumento: "Según todas las encuestas, una candidatura conjunta entre Smotrich y yo le costaría a Poder Judío tres o cuatro escaños". Ambos partidos compiten por separado, convencidos de que pueden ser "hacedores de reyes" sin depender del Likud.

El 15 de octubre, Netanyahu prometió públicamente que Ben Gvir no será ministro de Defensa si gana. Poder Judío respondió con un comunicado titulado "Caretas fuera", acusando a Netanyahu de planear un gobierno de unidad con Eisenkot.

Pero la crisis no se limita a Ben Gvir y Smotrich. Los otros partidos de derecha que podrían aliarse con Netanyahu también están en problemas:

  • Israel Beitenu (Avigdor Lieberman): un partido de derecha laica y nacionalista. Lieberman fue aliado de Netanyahu en el pasado, pero se distanció y hoy es más probable que apoye a Eisenkot que a Netanyahu.
  • Nuevo Partido de Naftali Bennett: Bennett, ex primer ministro y exaliado de Netanyahu, se ha convertido en un crítico feroz. Su partido forma parte del bloque anti-Netanyahu.
  • Yesh Atid (Yair Lapid): el partido de centro que lideró la oposición en 2021. Aliado de Eisenkot.
  • Los partidos ultraortodoxos (Shas y Judaísmo Unido de la Torá): se mantienen leales a Netanyahu, pero su peso electoral no alcanza para compensar la pérdida de los partidos de extrema derecha.
Opinión: La ruptura entre Netanyahu y sus aliados de extrema derecha es el síntoma más claro de su debilidad. En 2022, los necesitaba y los unió. En 2026, ellos ya no lo necesitan a él. Ben Gvir y Smotrich entienden que su futuro político no depende de Netanyahu, sino de su capacidad de mantener una base propia. El "mago" perdió su varita. Y sin esa varita, la coalición que lo mantuvo en el poder durante los últimos años se desarma. Esa es la condición que hace posible la transición a un gobierno de Eisenkot.

9. La necesidad de mantenerse como "el señor de la guerra"

Netanyahu construyó su carrera política sobre la imagen de "Mr. Security", el líder que protege a Israel de sus enemigos. Esa imagen es su activo más valioso y su estrategia de supervivencia.

La guerra en Gaza, Líbano e Irán le permite proyectar liderazgo en un momento de debilidad judicial y política. Cada operación militar es una oportunidad para mostrar firmeza, para desviar la atención de los juicios y para recordar al electorado que él es el único con la experiencia necesaria para manejar las amenazas existenciales. Como se analizó en el informe Los verdaderos ganadores de la guerra entre EE.UU./Israel e Irán, la estrategia de Netanyahu es mantener una "tensión sostenida que mantenga a los votantes temerosos y dependientes del 'líder experimentado' con un sólido historial de seguridad", con el objetivo de limitar pérdidas y dificultar que sus rivales formen gobierno.

En agosto de 2026, Netanyahu pidió a Trump que pospusiera un ataque contra Irán hasta después de las elecciones. Su argumento: una guerra podría retrasar los comicios y él no tiene el apoyo parlamentario para hacerlo. Pero también podría tener el efecto contrario: las imágenes de ciudades bajo ataque podrían favorecer a Eisenkot, un exjefe del Ejército con credibilidad en temas de seguridad.

Opinión: La paradoja de Netanyahu es que la guerra que lo sostiene también lo aísla. Cada operación militar amplía su base electoral pero profundiza su aislamiento internacional. Eisenkot, en cambio, no necesita la guerra para proyectar seguridad: ya tiene el currículum. Su credibilidad como exjefe del Estado Mayor le permite presentarse como un líder fuerte sin necesidad de estar en campaña permanente. La transición a Eisenkot no cambiaría la guerra, pero cambiaría la forma de venderla.

10. Sionismo y antisionismo: el marco ideológico de la contienda

El sionismo es el movimiento político y nacionalista surgido en el siglo XIX que tiene como objetivo el establecimiento y la preservación de un Estado para el pueblo judío en su tierra ancestral. No es una religión ni un dogma de fe, sino una ideología política que convive con diversas corrientes: el sionismo religioso, el sionismo cristiano (evangélico) y el sionismo laico o político. Su definición y composición están desarrolladas en el informe ¿Qué es el sionismo y cómo se compone?.

El antisionismo es la crítica a ese proyecto. Puede adoptar formas diversas: desde la oposición política a las políticas del Estado de Israel hasta la negación de su derecho a existir. Ser antisionista no equivale a ser antisemita. El antisemitismo es el odio a los judíos por ser judíos. El antisionismo es una posición política sobre un proyecto nacional. Confundir ambos es un error conceptual y una estrategia retórica.

En el discurso oficial israelí, ambas categorías se confunden deliberadamente. Netanyahu y sus aliados acusan de antisionismo a cualquiera que critique a Israel, incluyendo a la CPI, a la ONU y a los gobiernos que reconocen el Estado palestino. La acusación de antisionismo se convierte así en un escudo retórico que deslegitima las críticas antes de que se formulen.

Opinión: No toda crítica a Israel es antisionista, y no todo antisionismo es antisemita. Pero Netanyahu ha construido su carrera sobre la equiparación de ambas categorías. Para él, cualquier cuestionamiento a sus políticas es un ataque a la existencia misma de Israel. Esa lógica le permite presentarse como el único defensor posible del Estado judío y deslegitimar a cualquier adversario interno o externo. El problema es que, al equiparar crítica y antisemitismo, vacía de contenido la lucha contra el antisemitismo real. Eisenkot no usa esa lógica con la misma intensidad. Su retórica más moderada le permitiría recuperar parte del terreno perdido en la arena internacional sin renunciar al proyecto sionista.

11. El factor Trump: el árbitro externo que condiciona el tablero

La política israelí no se decide solo en Jerusalén. Estados Unidos tiene un peso determinante, y la relación entre Trump y Netanyahu se ha vuelto cada vez más tensa y contradictoria.

En mayo de 2026, Trump y Netanyahu mantuvieron una llamada "tensa" sobre un borrador de acuerdo de paz con Irán. Según Axios, Trump le gritó a Netanyahu: "Estás jodidamente loco. Estarías en la cárcel si no fuera por mí. Te estoy salvando el trasero. Todos te odian ahora. Todos odian a Israel por esto". Luego, en público, declaró: "Netanyahu hará todo lo que yo quiera que haga. Es un hombre muy, muy bueno".

Pero la sumisión no es mutua. Según reportes, Netanyahu ha dicho en privado que controla a Trump y que la administración estadounidense le rinde cuentas. El periodista Tucker Carlson afirmó que Netanyahu le dijo a varias personas: "I control the United States. I control Donald Trump". La contradicción es total: mientras Trump dice que Netanyahu hace lo que él quiere, Netanyahu dice que Trump está en su bolsillo.

Sin embargo, en las últimas semanas la relación se ha enfriado. El 1 de octubre de 2026, Trump se negó a respaldar públicamente a Netanyahu para un nuevo mandato, diciendo: "No me dedico a la política... lo que quiero es ayudarles a defender a Israel". El 16 de octubre, al ser preguntado sobre si confiaba en Netanyahu, Trump respondió: "No confío en nadie en la política", aunque describió su relación como "muy buena" y elogió su "exitosa asociación militar" contra Irán.

Opinión: El factor Trump introduce una variable que no puede ignorarse. Un presidente estadounidense que presiona por un alto el fuego, que niega su respaldo público y que dice no confiar en nadie, condiciona el margen de maniobra de Netanyahu. La relación de dependencia mutua se está desequilibrando: Trump ya no necesita a Netanyahu para su política de Medio Oriente y Netanyahu necesita a Trump para evitar la CPI y mantener la ayuda militar. Es una relación que se sostiene por cálculo, no por afinidad. Eisenkot tendría que navegar esa relación desde una posición diferente. No está claro si Trump lo trataría con la misma deferencia o con la misma presión.

12. El escenario Eisenkot: la transición de rostro sin cambio de rumbo

Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas israelíes (2015-2019), lidera Yashar y es el principal rival de Netanyahu. Su perfil es el de un general con credibilidad en temas de seguridad, pero con un discurso más moderado que el de Netanyahu en el frente internacional.

Lo que propone Eisenkot según su plataforma:

  • Seguridad: un Ejército fuerte, respuesta firme a las amenazas y una estrategia de largo plazo con mayor cooperación regional.
  • Gaza: destruir el brazo armado de Hamás en 18 meses, "ya sea mediante una operación basada en el plan del presidente Trump aceptado por el Gobierno de Netanyahu, o bien mediante el uso de capacidades militares y operativas".
  • Investigación: crear una comisión que explique el fallo de inteligencia y militar del 7 de octubre de 2023.
  • Asentamientos: respalda ciertos asentamientos en Cisjordania cuando considera que sirven a intereses estratégicos. No propone la creación de un Estado palestino.
  • Sociedad: reducir la polarización, fortalecer las instituciones y exigir que los ultraortodoxos participen en el servicio militar.

Lo que no cambiaría con Eisenkot (según los analistas):

  • La política de asentamientos se mantendría, aunque con matices.
  • La campaña militar en Gaza continuaría, con ajustes tácticos.
  • La negativa a un Estado palestino se mantendría.
  • Las operaciones en Líbano, Siria e Irán continuarían con la misma lógica estratégica.
Opinión: La salida de Netanyahu no implicaría un cambio de rumbo, sino un cambio de rostro. Las acusaciones de corrupción y genocidio están íntimamente ligadas a su figura. Un sucesor como Eisenkot podría implementar políticas similares con una retórica más moderada, permitiendo a Israel recuperar parte de la legitimidad perdida en la arena internacional. El "costo" de la corrupción y el genocidio quedaría asociado al líder saliente, mientras el nuevo gobierno continuaría con las políticas de fondo, presentándose como una opción más pragmática. Es importante subrayar que esta es una hipótesis basada en las plataformas y declaraciones de los actores, no un hecho consumado. Eisenkot no ha gobernado, y las políticas de un gobierno suyo dependerán de las coaliciones que pueda formar y de las presiones externas que enfrente.

13. Conclusión: el cambio de rostro como estrategia

Netanyahu llega a las elecciones del 27 de octubre en su posición más débil en una década. El aislamiento internacional —simbolizado por las 77 delegaciones que abandonaron la ONU—, la orden de arresto de la CPI, el juicio por corrupción con 98 audiencias, las denuncias por el 7 de octubre, la ruptura de sus aliados de extrema derecha y la radicalización de Ben Gvir configuran un escenario en el que no puede ganar solo.

La pregunta no es si Netanyahu puede ganar. La pregunta es si puede evitar perder. Y con el bloque opositor en 50-54 escaños, los partidos árabes en 13 y sus aliados al borde del umbral, la respuesta, por ahora, es que no está claro que pueda.

Pero incluso si pierde, el cambio será de rostro, no de rumbo. Las políticas de fondo —asentamientos, guerra en Gaza, negativa a un Estado palestino— se mantendrían según los analistas consultados. Lo que cambiaría es quién las ejecuta y con qué retórica. El sistema israelí no está en crisis por Netanyahu. Está en crisis con Netanyahu. Y la salida más probable no es un cambio de dirección, sino un cambio de conductor.

La pregunta de fondo sigue siendo la misma: ¿puede Israel desprenderse del desgaste de un líder sin renunciar al proyecto que ese líder encarnó? La respuesta, según el escenario Eisenkot, es que sí. Se puede cambiar el rostro sin cambiar el rumbo. Se puede dejar atrás a Netanyahu sin dejar atrás su proyecto. Esa es la paradoja de esta elección: la derrota de un líder no es la derrota de una política. Es solo la sustitución de quien la ejecuta.

Opinión: El desgaste de Netanyahu es real. Su aislamiento es real. Su juicio es real. Pero la estructura de poder que representa no depende de él. Un sucesor como Eisenkot podría continuar las mismas políticas desde una posición de mayor legitimidad internacional. La erosión de Netanyahu no es la erosión de su proyecto. Es la erosión de su capacidad de personificarlo sin costo.

Preguntas frecuentes

¿Quién es Gadi Eisenkot?

Exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas israelíes (2015-2019). Lidera el partido Yashar y es el principal rival de Netanyahu en las elecciones del 27 de octubre. Su perfil es el de un general con credibilidad en temas de seguridad y un discurso más moderado en el frente internacional.

¿Qué propone Eisenkot para Gaza?

Destruir el brazo armado de Hamás en 18 meses, "ya sea mediante una operación basada en el plan del presidente Trump aceptado por el Gobierno de Netanyahu, o bien mediante el uso de capacidades militares y operativas". No propone la creación de un Estado palestino.

¿Por qué se dice que el cambio será de rostro y no de rumbo?

Porque las políticas de fondo —asentamientos, guerra en Gaza, negativa a un Estado palestino— se mantendrían según los analistas. Lo que cambiaría es quién las ejecuta y con qué retórica. Eisenkot podría implementar políticas similares con un discurso más moderado, permitiendo a Israel recuperar parte de la legitimidad perdida en la arena internacional.

¿Qué pasó en la ONU con Netanyahu?

El 24 de septiembre de 2026, 77 delegaciones abandonaron la Asamblea General cuando Netanyahu se disponía a hablar. La sala quedó semivacía. Entre los países que se retiraron están Arabia Saudita, Turquía, Irán, Catar, Kuwait, Egipto, Jordania, Líbano, Irak, Brasil, Chile, Bolivia, Cuba, Venezuela y España. Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, Canadá y Australia permanecieron en la sala.

¿Por qué la CPI emitió una orden de arresto contra Netanyahu?

La CPI emitió la orden en noviembre de 2024 por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad en Gaza. El tribunal encontró motivos para responsabilizarlo por utilizar el hambre como método de guerra y por dirigir un ataque intencional contra la población civil. 125 países están obligados a arrestarlo si ingresa a su territorio. La orden no le impide gobernar desde Jerusalén.

¿Cuáles son los cargos por corrupción contra Netanyahu?

Enfrenta cuatro causas: Caso 1000 (regalos de empresarios a cambio de favores), Caso 2000 (pacto con el editor de Yedioth Ahronoth para obtener cobertura favorable), Caso 3000 (compra de submarinos a ThyssenKrupp y conflicto de interés con Michael Ganor) y Caso 4000 (soborno al empresario Shaul Elovitch a cambio de cobertura en Walla).

¿Qué pasó el 7 de octubre de 2023 y por qué se acusa a Netanyahu?

Hamás lanzó un ataque sorpresa contra Israel que dejó 1.200 muertos y 251 secuestrados. El informe de la comisión investigadora de 2025 señaló fallas de inteligencia y de toma de decisiones en los niveles más altos del gobierno. Netanyahu y su gabinete ignoraron advertencias de los servicios de seguridad sobre un ataque inminente. Las familias de las víctimas lo acusan de haber priorizado su supervivencia política sobre la seguridad del país.

¿Por qué Ben Gvir y Smotrich se niegan a fusionarse?

Ben Gvir argumenta que una candidatura conjunta le costaría a Poder Judío tres o cuatro escaños. Ambos partidos creen que pueden ser "hacedores de reyes" compitiendo por separado. La fusión que Netanyahu logró en 2022 ya no es posible.

¿Qué pasaría si gana Eisenkot?

Según los analistas, las políticas de fondo se mantendrían: asentamientos, guerra en Gaza, negativa a un Estado palestino. Lo que cambiaría es la retórica y la posición internacional de Israel. Eisenkot promete acabar con Hamás en 18 meses, por la diplomacia o por la guerra. Es una hipótesis basada en su plataforma, no un hecho consumado.

¿Quiénes son los partidos árabes y por qué importan?

La Lista Conjunta (Hadash, Ta'al y Balad) y Ra'am suman 13 escaños. Ningún bloque puede alcanzar los 61 necesarios sin su apoyo. La Lista Conjunta ha dicho que respaldaría a cualquier gobierno que reemplace a Netanyahu, pero algunos partidos de la oposición se resisten a cooperar con ellos.

¿Ser antisionista es lo mismo que ser antisemita?

No. El antisemitismo es el odio a los judíos por ser judíos. El antisionismo es una posición política crítica con el proyecto nacional sionista. Confundir ambos es un error conceptual y una estrategia retórica para deslegitimar críticas a Israel. El propio informe ¿Qué es el sionismo y cómo se compone? aclara que no todos los judíos son sionistas y que existen corrientes dentro del judaísmo que rechazan el sionismo por motivos teológicos.


Lecturas relacionadas

Fuentes

  • RRI — 77 delegaciones abandonan la Asamblea durante el discurso de Netanyahu (25 de septiembre de 2026).
  • RT — La lista de Netanyahu: quién se fue y quién se quedó (25 de septiembre de 2026).
  • Al Jazeera — Israeli minister Ben Gvir calls for killing '30-40 people every night' in Gaza (15 de agosto de 2026).
  • Middle East Eye — Ben Gvir says he dreams of 'liberating' entire Gaza, building settlements (12 de octubre de 2026).
  • UN News — ONU condena declaraciones "deshumanizantes" de Ben Gvir (agosto de 2026).
  • OHCHR — Declaraciones de Ben Gvir equivalen a incitación a crímenes atroces (agosto de 2026).
  • Anadolu Agency — Germany, France condemn Ben Gvir's Gaza remarks (agosto de 2026).
  • EFE / Infobae — Eisenkot promete acabar en 18 meses con Hamás, por la diplomacia o por la guerra (15 de octubre de 2026).
  • Zman Yisrael / The Times of Israel — Encuesta: Eisenkot abre una gran ventaja sobre Netanyahu (15 de octubre de 2026).
  • KAN — Encuesta: Eisenkot 22, Likud 20 (12 de octubre de 2026).
  • Xinhua — Tribunal Supremo de Israel anula descalificación de partidos de mayoría árabe (3 de octubre de 2026).
  • Anadolu Agency — Netanyahu y Trump discuten borrador de acuerdo de paz con Irán en llamada tensa (20 de mayo de 2026).
  • Fábrica de Periodismo — 125 países pueden arrestar a Netanyahu (22 de julio de 2026).
  • The Times of Israel — Knesset Speaker Ohana urges president to pardon PM after Mandelblit testimony (11 de octubre de 2026).
  • El Nacional — Ganadora del Nobel de la Paz critica sanciones "ilegales" de Trump contra la CPI (14 de octubre de 2026).
  • Anadolu Agency — Trump se niega a respaldar a Netanyahu para un nuevo mandato (1 de octubre de 2026).
  • Arab News — Trump says 'I don't trust anybody,' when asked about Netanyahu (16 de octubre de 2026).

Nota: Este informe es un análisis que se basa en cobertura periodística de múltiples fuentes, resoluciones judiciales y documentos oficiales. Las secciones marcadas como "Opinión" contienen interpretaciones analíticas. Todos los datos fueron verificados con fuente primaria o al menos dos fuentes independientes. Los escenarios post-electorales se presentan como hipótesis basadas en fuentes consultadas, no como hechos consumados. La imagen es ilustrativa y generada con IA. Los datos publicados se refieren a la fecha de publicación del artículo, 18 de octubre de 2026.

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