La encrucijada de Trump: el diésel ruso, el ataque ucraniano y el plan que se desmorona

Estados Unidos levanta sanciones a Rusia para frenar el precio del diésel antes de las elecciones de medio término, pero Ucrania golpea la infraestructura clave del acuerdo y expone el dilema de Trump: sostener su agenda electoral o mantener el apoyo a Kiev.

Lo esencial
  • La Licencia General 135 de la OFAC autoriza la importación de diésel ruso hasta el 7 de abril de 2027. El acuerdo prometía 3 millones de toneladas en el corto plazo.
  • El diésel en EE.UU. alcanzó los 6,05 dólares por galón a nivel nacional y 7,98 dólares en California en septiembre de 2026.
  • Ucrania atacó con más de 50 drones la terminal Yug Rusi en Novoshájtinsk, horas después del anuncio, provocando un gran incendio.
  • Zelenski calificó el acuerdo como "débil", "injusto" y "no honesto". Trump pidió que Ucrania tenga un "nuevo presidente".
  • La paradoja rusa: Rusia es el segundo exportador mundial de diésel, pero los ataques ucranianos dañaron más del 50% de su capacidad de refinación.

Buenos Aires, 12 de octubre de 2026 — El diésel no es un combustible cualquiera. Mueve camiones, trenes, barcos y maquinaria agrícola. Es el sistema circulatorio de la cadena de suministro estadounidense. Con las elecciones de medio término en el horizonte, Trump necesitaba una solución rápida y visible. La Casa Blanca cerró un acuerdo con Vladimir Putin para que Rusia liberara diésel al mercado global. A cambio, la OFAC emitió la Licencia General 135, que autoriza las transacciones con diésel ruso hasta el 7 de abril de 2027. El plan parecía simple. Pero Ucrania tenía otros planes.

Nota metodológica: Este informe es un análisis de opinión basado en documentos oficiales, informes periodísticos y declaraciones públicas. Las secciones marcadas como "Opinión" contienen interpretaciones analíticas que exceden la descripción de los hechos. Los datos verificables están respaldados por las fuentes citadas al final del texto. Los datos publicados se refieren a la fecha del artículo, 12 de octubre de 2026.

1. La apuesta de Trump: diésel barato antes de las elecciones

El diésel no es un combustible cualquiera. Mueve camiones, trenes, barcos y maquinaria agrícola. Es el sistema circulatorio de la cadena de suministro estadounidense. El índice de precios de insumos intermedios subió un 11,5% interanual en agosto de 2026, en gran parte por el encarecimiento del diésel. Con las elecciones de medio término en el horizonte, Trump necesitaba una solución rápida y visible.

La administración Trump se encontraba en una posición incómoda. Para bajar el precio del diésel —que en septiembre de 2026 alcanzó los 6,05 dólares por galón a nivel nacional y 7,98 dólares en California—, la Casa Blanca cerró un acuerdo con Vladimir Putin para que Rusia liberara diésel al mercado global. A cambio, la OFAC emitió una exención temporal de sanciones (Licencia General 135), vigente hasta el 7 de abril de 2027, que autoriza las transacciones con diésel ruso, incluida su importación a Estados Unidos.

El acuerdo con Putin prometía 300.000 toneladas de diésel inmediatas, 500.000 toneladas adicionales en noviembre, 1 millón de toneladas después y un total de 3 millones de toneladas en el corto plazo —unos 13,5 millones de barriles. La exención de sanciones no levantaba todo el régimen: funcionarios rusos, bancos y la "flota en la sombra" seguían sancionados. Pero abría la puerta al diésel ruso, algo impensable meses antes.

El plan parecía simple: Rusia exporta desde sus refinerías más alejadas de Ucrania, el diésel llega al mercado, los precios bajan y Trump llega a las elecciones del 3 de noviembre sin el lastre de una crisis energética.


2. La paradoja rusa: importa, pero también exporta

Rusia es el segundo mayor exportador mundial de diésel, pero los bombardeos ucranianos con drones han dañado más del 50% de su capacidad de refinación. La producción de diésel cayó cerca de un 30% y Moscú se vio obligada a prohibir exportaciones en julio de 2026 para asegurar el consumo interno. Desde entonces, importa combustible de Bielorrusia, Kazajistán, India, Turquía y Corea del Sur para abastecer regiones deficitarias, especialmente el sur agrícola.

Sin embargo, no todas las refinerías están afectadas. Las instalaciones de Siberia y el Lejano Oriente, a miles de kilómetros de Ucrania, siguen operando. Desde puertos como Primorsk, en el Báltico, Rusia puede seguir exportando diésel de ultra bajo azufre. Esa dualidad —importar para unas regiones, exportar desde otras— es la que hizo posible el acuerdo con Washington. Trump no necesitaba que Rusia tuviera superávit interno; necesitaba que pudiera redirigir flujos de exportación hacia el mercado global.

Opinión: La paradoja es reveladora. Rusia no tiene un problema de reservas de crudo, sino de capacidad de refinación. El acuerdo de Trump no resolvía esa contradicción de fondo: simplemente trasladaba el problema al mercado global, confiando en que las refinerías intactas de Siberia y el Lejano Oriente pudieran compensar el déficit. Era una apuesta frágil desde el inicio.

3. El momento incómodo: la delegación ucraniana en Estados Unidos

El acuerdo se finalizó mientras una delegación ucraniana estaba en Miami discutiendo garantías de seguridad posbélicas, acceso a la UE y la OTAN, y reconstrucción. Según Zelenski, su equipo negociaba un posible alto el fuego energético cuando Trump hablaba simultáneamente con Putin para cerrar el acuerdo del diésel.

Zelenski calificó la maniobra como el uso de su equipo como "cortina de humo" y describió el acuerdo como "débil", "injusto" y "no honesto". En una entrevista con Axios, el presidente ucraniano dijo que Washington había convertido las negociaciones en un gesto vacío mientras cerraba un trato con el enemigo.

La secuencia era explosiva: Washington negociaba con Kiev mientras cerraba un acuerdo con su enemigo. La confianza mutua, ya frágil, se resquebrajó.

Opinión: La coincidencia temporal no fue un accidente diplomático. Fue una decisión política que priorizó el alivio inmediato de los precios del diésel sobre la relación con el aliado ucraniano. Trump apostó a que Zelenski no tendría margen para responder. Se equivocó.

4. La respuesta ucraniana: el ataque a Yug Rusi

Horas después del anuncio, Ucrania lanzó una oleada de más de 50 drones contra la terminal petrolera Yug Rusi en Novoshájtinsk, Rostov del Don. La instalación tiene una capacidad de movimiento de 3,5 millones de toneladas de combustible al año y es un nodo prioritario para la exportación de diésel ruso. Varios drones impactaron y provocaron un gran incendio. También se dañó un puente ferroviario en Rostov del Don, y se reportaron ataques contra dos buques en el Mar de Azov.

El mensaje fue claro: si Rusia sigue bombardeando la infraestructura energética ucraniana, Ucrania seguirá golpeando la infraestructura petrolera rusa, incluso si eso interfiere con los planes energéticos de Washington. No fue un objetivo aleatorio: fue una respuesta directa al acuerdo del diésel.

Opinión: El ataque fue quirúrgico en su timing. Ucrania no atacó una refinería cualquiera: atacó precisamente el nodo logístico que haría posible el suministro prometido a Estados Unidos. El mensaje no era solo para Moscú, sino también para Washington: Ucrania tiene capacidad de vetar los acuerdos energéticos que la excluyan.

5. El plan se tambalea y las tensiones con Ucrania

El ataque torpedeó la estrategia de Trump. El diésel que debía fluir desde Novoshájtinsk hacia los mercados globales —y eventualmente a Estados Unidos— quedó retrasado o destruido. Los precios difícilmente bajen al ritmo esperado. Peor aún, el ataque expuso la fragilidad del acuerdo: Rusia no puede garantizar exportaciones si sus terminales están bajo fuego, y Ucrania no tiene incentivos para detener sus ataques mientras sus ciudades siguen siendo bombardeadas.

El enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner habían advertido a la delegación ucraniana en Miami que Washington podría cortar el intercambio de inteligencia si continuaban los ataques de largo alcance contra refinerías rusas. Un funcionario estadounidense lo resumió así: "Los ataques a las refinerías causan dolor en Rusia, pero también causan dolor en Estados Unidos." Otro añadió que Zelenski "está malinterpretando la situación: al seguir golpeando refinerías, está erosionando la buena voluntad que construyó con Trump durante los últimos seis meses."

Trump fue más lejos. En declaraciones públicas, afirmó que "ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente" y criticó los ataques ucranianos a refinerías rusas porque "causan dolor en Estados Unidos". La delegación ucraniana dio por cerradas las negociaciones en Miami antes de lo previsto. La relación entre Washington y Kiev entró en su punto más bajo desde el inicio de la guerra.

Opinión: Trump puso a Ucrania en una posición imposible. Le exige que deje de atacar la infraestructura que financia la guerra rusa mientras Washington compra el combustible que esa misma infraestructura produce. Es una contradicción que ningún aliado puede aceptar sin perder credibilidad ante su propia población.

6. Contraargumentos: ¿es inevitable el colapso del plan?

La tesis de que el ataque ucraniano destruye por completo el plan de Trump tiene matices importantes. Estos son los principales contraargumentos:

1. Un ataque no elimina toda la capacidad exportadora rusa. Rusia puede redirigir volúmenes desde otros puertos y terminales, como Primorsk, Ust-Luga o Novorosíisk. La terminal Yug Rusi es importante, pero no la única. El diésel ruso puede llegar al mercado por otras rutas, aunque con costos logísticos mayores.

2. La exención de sanciones sigue vigente hasta abril de 2027. La Licencia General 135 no fue revocada. Estados Unidos aún puede importar diésel ruso si encuentra compradores y logística disponible. Sin embargo, la capacidad de Washington de compensar el déficit con otros productores está severamente limitada. Arabia Saudita, uno de los principales exportadores mundiales, enfrenta una crisis logística sin precedentes: el oleoducto Este-Oeste, que transporta crudo desde los yacimientos orientales hasta el puerto de Yanbu en el Mar Rojo, fue atacado por drones hutíes y permaneció cerrado durante semanas, con reparaciones que tomaron más de un mes. Al mismo tiempo, los hutíes impusieron un bloqueo naval al estrecho de Bab el-Mandeb, cerrado completamente a los petroleros saudíes. El resultado: las exportaciones de crudo saudí por terminales del Mar Rojo cayeron casi un 50%, de 4,6 millones de barriles diarios en julio a 2,5 millones en agosto. Arabia Saudita no tiene margen para aumentar exportaciones cuando su propia infraestructura está bajo fuego y sus rutas marítimas bloqueadas. Presionar a Riad para que compense el déficit ruso es, en la práctica, pedirle que haga lo imposible.

3. Trump no necesariamente abandonará a Ucrania. Un corte total del apoyo requeriría superar obstáculos en el Congreso, donde parte de la ayuda militar y financiera está aprobada por ley. Europa, además, no está dispuesta a asumir sola el costo de sostener a Kiev. Un abandono abrupto dañaría la credibilidad de Estados Unidos frente a sus aliados.

4. La amenaza de cortar inteligencia puede ser una herramienta de presión, no una política firme. Washington también necesita que Ucrania siga desgastando a Rusia. Sin inteligencia estadounidense, la capacidad ucraniana de atacar refinerías y activos militares rusos se reduce, pero también se debilita la posición negociadora de Trump frente a Putin. La amenaza es real, pero su ejecución tiene costos para ambas partes.

5. Ucrania tiene derecho a defenderse y a atacar objetivos militares legítimos. Las refinerías y terminales que abastecen al ejército ruso son objetivos militares válidos. Si Estados Unidos exige que Ucrania deje de atacarlas mientras Rusia sigue bombardeando la red eléctrica ucraniana, está aplicando un doble estándar que difícilmente sea sostenible ante la opinión pública internacional.

6. Rusia no es un socio confiable. Putin puede usar el acuerdo del diésel como palanca política y energética. El plan de Trump ya era frágil antes del ataque ucraniano: dependía de la buena voluntad de Moscú y de la pasividad de Kiev. El ataque ucraniano no creó la fragilidad; la reveló.

Opinión: Los contraargumentos muestran que el colapso no es total ni inevitable. Rusia puede redirigir exportaciones, la exención sigue vigente, el Congreso y Europa limitan un abandono completo, y la amenaza sobre la inteligencia puede ser parte de una negociación más amplia. Pero el margen de maniobra de Trump se estrecha cada día. La fragilidad estructural del acuerdo —depender de un socio poco confiable y de un aliado al que se le exige pasividad— sigue intacta. Y la crisis de Arabia Saudita elimina la principal alternativa para compensar el déficit.

7. Conclusión

Trump está en una encrucijada real. Su apuesta por el diésel ruso buscaba resolver un problema político inmediato, pero subestimó la determinación ucraniana de golpear la infraestructura que financia la guerra rusa. Ahora debe elegir entre presionar a Kiev —arriesgando debilitar a Ucrania y envalentonar a Putin— o aceptar que los precios del diésel no bajarán a tiempo para las elecciones. Ninguna opción es limpia.

La encrucijada no es solo estratégica: es también moral y política. El reloj de las elecciones no se detiene. Y la pregunta que queda es si Trump está dispuesto a sacrificar la relación con Ucrania —y la credibilidad de Estados Unidos como aliado— para bajar unos centavos el precio del diésel antes del 3 de noviembre.


Preguntas frecuentes

¿Qué es la Licencia General 135 de la OFAC?

Es una exención temporal de sanciones emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro de Estados Unidos el 9 de octubre de 2026, tras una llamada telefónica entre Trump y Putin. Autoriza las transacciones relacionadas con la venta, entrega, descarga e importación de diésel de origen ruso hasta el 7 de abril de 2027. No levanta todo el régimen de sanciones: funcionarios rusos, bancos y la "flota en la sombra" siguen sancionados.

¿Por qué Rusia importa diésel si es uno de los mayores exportadores del mundo?

Los bombardeos ucranianos con drones han dañado más del 50% de la capacidad de refinación rusa. La producción de diésel cayó cerca de un 30%, y Moscú se vio obligada a prohibir exportaciones en julio de 2026 para asegurar el consumo interno. Desde entonces importa combustible de Bielorrusia, Kazajistán, India, Turquía y Corea del Sur para abastecer regiones deficitarias, especialmente el sur agrícola.

¿Qué es la terminal Yug Rusi y por qué es estratégica?

Es una terminal petrolera ubicada en Novoshájtinsk, región de Rostov del Don, con una capacidad de movimiento de 3,5 millones de toneladas de combustible al año. Es un nodo prioritario para la exportación de diésel ruso hacia el mercado global. Ucrania la atacó con más de 50 drones horas después del anuncio del acuerdo Trump-Putin, provocando un gran incendio.

¿Qué significa que Trump haya pedido un "nuevo presidente" para Ucrania?

Es una declaración sin precedentes de un presidente estadounidense sobre un aliado en guerra. Trump la formuló tras el ataque ucraniano a refinerías rusas, criticando que esos ataques "causan dolor en Estados Unidos" porque interfieren con el acuerdo del diésel. La frase fue interpretada como una amenaza de retirar el apoyo político a Zelenski si no se alinea con los intereses energéticos de Washington.

¿Cuál es la diferencia entre el diésel ruso de exportación y el que se vende en el mercado interno?

Rusia exporta diésel de ultra bajo azufre desde puertos como Primorsk y Ust-Luga, principalmente a Europa y Turquía. El diésel que consume internamente tiene estándares ambientales más bajos. El acuerdo con Estados Unidos se centró en el diésel de exportación, producido en refinerías de Siberia y el Lejano Oriente, lejos del alcance de los drones ucranianos.

¿Qué papel juegan Steve Witkoff y Jared Kushner en esta crisis?

Ambos son enviados especiales de Trump. Witkoff y Kushner lideraron las negociaciones con la delegación ucraniana en Miami y también las conversaciones con Putin para cerrar el acuerdo del diésel. Fueron ellos quienes advirtieron a Kiev que Washington podría cortar el intercambio de inteligencia si continuaban los ataques a refinerías rusas.

¿Qué reacciones hubo en el Congreso de Estados Unidos?

Senadores demócratas como Jeanne Shaheen, Chuck Schumer y Elizabeth Warren emitieron un comunicado conjunto condenando el acuerdo como una "traición total a Ucrania". Sin embargo, el acuerdo no requiere aprobación del Congreso porque se trata de una exención regulatoria de la OFAC, no de un tratado.


Lecturas recomendadas

Fuentes

El acuerdo Trump-Putin y la exención de sanciones (OFAC)

  • Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) — Issuance of Russia-related General License (9 de octubre de 2026).
  • NHK WORLD-JAPAN — Trump anuncia acordo para fornecimento de diesel russo (10 de octubre de 2026).
  • HRT (Radio Televisión Croata) — Ruski dizel za američko tržište, Putinu novac za ratovanje (11 de octubre de 2026).

La reacción de Zelenski y la crisis diplomática

  • RTVE — Trump: "Ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente" (10 de octubre de 2026).
  • CNN en Español — Zelensky arremete contra el "débil" acuerdo de Trump con Putin (10 de octubre de 2026).
  • La Tercera — EE.UU. autoriza temporalmente importación de diésel ruso (10 de octubre de 2026).

El ataque ucraniano a la terminal Yug Rusi en Novoshájtinsk

  • El País — Ucrania golpea una gran terminal petrolera rusa tras el acuerdo del diésel de Trump y Putin (10 de octubre de 2026).
  • Ukrinform — Oil terminal in Russia's Rostov region on fire after attack (10 de octubre de 2026).
  • Kyiv Independent — Major fire reported at oil terminal linked to Russia's Novoshakhtinsk refinery (10 de octubre de 2026).

La paradoja rusa: importaciones y daños a refinerías

  • Yle (Finlandia) — Ryssland lovar leverera diesel till USA trots att landet själv tvingas importera bränsle (10 de octubre de 2026).
  • Negocios.com — Polonia deja a Trump en evidencia: «Rusia no tiene ni diésel para Moscú» (10 de octubre de 2026).
  • El Economista — Los ataques de Ucrania obligan a Rusia a importar combustible de Corea del Sur (9 de agosto de 2026).
  • Alta.ru (Reuters) — Россия наращивает импорт топлива из Казахстана, Беларуси и даже Индии (26 de agosto de 2026).

Contexto adicional sobre la crisis del diésel

  • Ship & Bunker — US Lifts Sanctions on Russian Diesel for Six Months After Trump-Putin Call (9 de octubre de 2026).
  • Senado de EE. UU. (Comité de Relaciones Exteriores) — Shaheen, Schumer, Warren Slam President Trump's Disastrous Diesel 'Deal' with Putin (9 de octubre de 2026).

Crisis de Arabia Saudita y bloqueo de Bab el-Mandeb

  • BBC Verify — Satellite image reveals major damage that shut crucial oil pipeline (15 de septiembre de 2026).
  • Xinhua — Saudi Arabia shuts down East-West Pipeline after multiple attacks (12 de septiembre de 2026).
  • The National — Saudi Arabia restores East-West pipeline flows to 5.8 million bpd (6 de octubre de 2026).
  • Pravda (English) — Saudi Oil Exports Plummet as Houthi Control of Bab el-Mandeb Disrupts Shipping (15 de septiembre de 2026).
  • Pars Today — Ansarolá de Yemen: El estrecho de Bab el-Mandeb está completamente cerrado para Arabia Saudí (27 de julio de 2026).

Nota: Este informe es un análisis de opinión basado en documentos oficiales, informes periodísticos y declaraciones públicas. Las secciones marcadas como "Opinión" contienen interpretaciones analíticas. Los datos publicados se refieren a la fecha de publicación del artículo, 12 de octubre de 2026.

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