La guerra como oportunidad de inversión: cómo el capital de Trump compra los activos rusos congelados
Un consorcio liderado por Todd Boehly, con el respaldo de la agencia federal DFC y fondos de Catar y Emiratos Árabes Unidos, negocia la compra de los activos internacionales de Lukoil, valorados en 20.000 millones de dólares. En paralelo, Jared Kushner y Kirill Dmitriev discuten la entrada de capital estadounidense en Nord Stream. Ambos casos comparten un mismo patrón: capital ruso congelado por la guerra, reencauzado a través de estructuras financieras estadounidenses.
- Los activos internacionales de Lukoil, valorados en 20.000 millones de dólares, incluyen refinerías en Bulgaria, Rumania y Países Bajos, más de 2.000 estaciones de servicio y participaciones en yacimientos. El acuerdo con Carlyle expiró en julio de 2026.
- El consorcio liderado por Todd Boehly incluye a la DFC (Corporación de Financiamiento para el Desarrollo Internacional) con una participación del 15%, sin aportar capital inicial. Los fondos de Catar y Emiratos Árabes Unidos aportan el dinero.
- En paralelo, Jared Kushner y Kirill Dmitriev discuten la entrada de un inversor estadounidense en Nord Stream. Una de las líneas del gasoducto está intacta y Putin afirma que podría empezar a bombear "incluso mañana".
- El modelo es el mismo en ambos casos: peaje, no propiedad. Estados Unidos no compra el activo: compra el control del flujo para revender el gas ruso o capturar las ganancias de la venta de Lukoil.
- Alemania ha rechazado la reactivación de Nord Stream. El canciller Friedrich Merz es contrario a una nueva dependencia energética de Rusia.
Buenos Aires, 10 de octubre de 2026 — En enero de 2026, Lukoil firmó un acuerdo para vender su subsidiaria internacional al fondo estadounidense Carlyle Group. Los activos, valorados en 20.000 millones de dólares, incluían refinerías en Bulgaria, Rumania y Países Bajos, más de 2.000 estaciones de servicio y participaciones en yacimientos petroleros. La operación nunca se cerró. La OFAC no dio la aprobación y el acuerdo expiró a finales de julio. Ahora, un consorcio liderado por el inversionista Todd Boehly, con el respaldo de una agencia federal estadounidense y fondos de Catar y Emiratos Árabes Unidos, negocia la misma compra. Y en paralelo, Jared Kushner discute con el Kremlin la entrada de capital estadounidense en Nord Stream. El patrón es el mismo: capital ruso congelado por la guerra, reencauzado a través de estructuras financieras estadounidenses.
1. Lukoil: los activos paralizados
En octubre de 2025, Estados Unidos sancionó a Lukoil y Rosneft, incluyendo a Lukoil en la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) de la OFAC. La medida obligó al gigante petrolero ruso a desprenderse de sus activos internacionales, que incluyen refinerías en Bulgaria (Burgas, la más grande de los Balcanes) y Rumania (Petrotel), una participación del 45% en la refinería Zeeland en Países Bajos, más de 2.000 estaciones de servicio en Europa y Estados Unidos, y campos petroleros en Irak, Camerún y Egipto. El valor estimado: 20.000 millones de dólares.
El primer intento de venta fue al fondo Carlyle, en enero de 2026. El acuerdo nunca se cerró. La OFAC no dio la aprobación y expiró a finales de julio. Desde entonces, Lukoil mantiene "intensas negociaciones" con otros compradores. La licencia que permite las conversaciones vence el 29 de octubre de 2026.
El consorcio que ahora negocia está liderado por Todd Boehly, copropietario de los Dodgers de Los Ángeles y donante de Trump. Incluye a Eldridge (el grupo de inversión de Boehly), la DFC (agencia federal estadounidense), un fondo controlado por Sheikh Tahnoon bin Zayed Al Nahyan (hermano del presidente de Emiratos Árabes Unidos) y un conglomerado de la familia Al-Khayyat de Catar. La DFC tendría una participación del 15%, sin aportar capital inicial. Boehly y la DFC controlarían la mayoría del consejo de administración.
El vínculo con Trump es directo. Los inversores cataríes y emiratíes son "socios comerciales de Jared Kushner". Los hermanos Al-Khayyat asistieron a la investidura de Trump en 2025 y luego se asociaron con Kushner e Ivanka Trump en un proyecto hotelero en Albania. Sheikh Tahnoon controla otro fondo que adquirió una participación en World Liberty, la empresa de criptomonedas de la familia Trump.
2. Nord Stream: el peaje sobre el gas ruso
En paralelo a la operación Lukoil, se desarrolla otra negociación. Según Reuters, altos funcionarios de Rusia y Estados Unidos han mantenido conversaciones para incorporar un inversor estadounidense a los gasoductos Nord Stream. Los interlocutores son Kirill Dmitriev, jefe del Fondo de Inversión Directa de Rusia, y Jared Kushner, enviado especial y yerno de Trump. Se reunieron en Moscú y Nueva York.
El activo físico está parcialmente intacto. De las cuatro líneas del sistema Nord Stream, solo una de Nord Stream 2 sobrevivió al sabotaje de septiembre de 2022. Esa línea tiene una capacidad de 27.500 millones de metros cúbicos al año, aproximadamente el 8% del consumo europeo. Putin declaró que podría empezar a bombear "incluso mañana" si Alemania lo decide. "Solo hay que apretar un botón y el gas empieza a fluir", dijo.
El plan, según Lavrov, es que Estados Unidos compre la parte europea de los gasoductos —las participaciones de Wintershall Dea (15,5%), E.ON (15,5%), Gasunie (9%) y ENGIE (9%)— "por aproximadamente una décima parte de lo que los europeos pagaron". Luego, Washington revendería el gas ruso a Europa y "dictaría sus propios precios" en lugar de que estos se basen en acuerdos entre Rusia y Alemania.
Un funcionario de la Casa Blanca confirmó que Steve Witkoff y Kushner trabajaron con la DFC para negociar "un pago inicial sustancial y una participación en los beneficios para Estados Unidos". El vehículo sería el mismo que en el caso Lukoil: un consorcio con la DFC y fondos de Catar y Emiratos Árabes Unidos.
3. La DFC: el brazo inversor del gobierno
La Corporación de Financiamiento para el Desarrollo Internacional (DFC) es la agencia federal estadounidense que funciona como el brazo inversor del gobierno en el exterior. Fue creada en 2019 bajo la administración Trump, con apoyo bipartidista. Su misión es movilizar capital privado para avanzar en los objetivos de política exterior y seguridad nacional de Estados Unidos.
Opera como un banco de desarrollo, ofreciendo préstamos, garantías, seguros contra riesgos políticos y participaciones de capital en proyectos estratégicos. Su capacidad de inversión fue elevada a 205.000 millones de dólares en su última reautorización, aprobada en el marco de la Ley de Autorización de Defensa Nacional para el año fiscal 2026. En septiembre de 2026, su junta directiva aprobó más de 8.000 millones de dólares en nuevas inversiones.
Su director ejecutivo es Ben Black, hijo de Leon Black, cofundador de Apollo Global Management y colaborador de larga data de Trump. La DFC ha sido descrita como "central para la artesanía económica de Estados Unidos". En el caso Lukoil, su participación del 15% le daría a Washington un asiento en el consejo de administración y un control de facto sobre la empresa, sin desembolsar capital.
4. El contexto: la guerra como moneda de cambio
Ambas operaciones se enmarcan en las negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania. Según The New York Times, fue el propio Vladimir Putin quien planteó la venta de los activos de Lukoil durante una reunión en el Kremlin el 5 de septiembre de 2026 con Witkoff y Kushner. Putin propuso el acuerdo "para mostrar a los rusos que podían hacer negocios con Estados Unidos". La parte estadounidense lo vio como una forma de "construir relaciones con Moscú y ayudar a bajar los precios de la energía".
En el caso de Nord Stream, Kushner "considera que los negocios son fundamentales para restablecer la paz". El razonamiento es que la perspectiva de restaurar los lazos económicos con Occidente podría persuadir a Putin de comprometerse en Ucrania. La administración Trump ha señalado que está dispuesta a buscar acuerdos con Rusia antes de que termine la guerra para demostrar su seriedad en el restablecimiento de las relaciones bilaterales.
Sin embargo, hay obstáculos significativos. Las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea prohíben cualquier reactivación de Nord Stream. Trump podría suavizar o levantar las sanciones estadounidenses, pero una victoria demócrata en las elecciones de medio término del 3 de noviembre lo complicaría. Un funcionario estadounidense dijo que, dados los obstáculos, "un acuerdo es poco probable en el mediano plazo". Y un portavoz de la Casa Blanca negó que haya habido "discusiones recientes" sobre Nord Stream, aunque Reuters sostiene que el tema sigue en la agenda.
5. Implicaciones geopolíticas
Para Europa, el efecto es doble. Por un lado, el gas ruso volvería al mercado, lo que podría estabilizar los precios de la energía. Por otro, Europa perdería definitivamente la capacidad de decidir sobre su propia infraestructura energética. Un diputado del Bundestag, Michael Kellner, calificó el posible acuerdo como un "negocio sucio" que permitiría a actores externos "dividir los beneficios mientras Europa asume los costos". El gobierno alemán, liderado por Friedrich Merz, ha dejado claro que su posición es contraria a una reactivación de Nord Stream. "Nos volvimos demasiado dependientes de Rusia, fue un error", dijo el canciller.
Para Rusia, la operación ofrece una salida parcial del aislamiento. Dmitriev ha sido explícito en que el objetivo es usar los negocios para que Washington no presione demasiado en Ucrania. Moscú entrega control sobre sus activos estratégicos a cambio de alivio político y financiero. Los ingresos fiscales rusos del sector de petróleo y gas cayeron un 17% en los primeros tres trimestres de 2026, lo que añade urgencia a la necesidad de capital.
Para Estados Unidos, el beneficio es doble. Económico: participación en los márgenes de la reventa de gas y en las ganancias de Lukoil. Geopolítico: control sobre dos nodos críticos de la infraestructura energética europea. Y todo sin desembolsar capital significativo, porque el dinero lo ponen los fondos del Golfo y la cobertura la pone la DFC.
Para Ucrania, el efecto es incómodo. Zelenski ha criticado que Estados Unidos "negocie con Rusia mientras media en el alto el fuego". Las operaciones se enmarcan en las conversaciones de paz, lo que sugiere que Washington está usando los activos rusos congelados como moneda de cambio para cerrar el conflicto.
6. Conclusión: la guerra como oportunidad de inversión
La tesis que subyace a ambas operaciones es incómoda pero clara. Las sanciones no eliminaron el capital ruso. Lo congelaron. Y lo que Estados Unidos está haciendo no es descongelarlo para devolvérselo a Rusia, sino para reencauzarlo a través de estructuras estadounidenses que capturen el flujo. Lukoil y Nord Stream no son casos aislados: son el modelo.
El vehículo es siempre el mismo: una agencia federal (la DFC) que aporta cobertura política sin capital, fondos del Golfo que aportan el dinero, y allegados a Trump que diseñan la estructura y capturan el beneficio. El activo subyacente sigue siendo ruso. El gas sigue siendo ruso. El petróleo sigue siendo ruso. Pero el punto de cobro es estadounidense.
La pregunta que queda no es si estas operaciones se cerrarán. La pregunta es qué otros activos rusos congelados —y qué otros activos de países sancionados— seguirán el mismo camino. Porque si el modelo funciona, la próxima guerra no solo será un conflicto militar: será una oportunidad de inversión.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la DFC y cuál es su papel en estas operaciones?
La Corporación de Financiamiento para el Desarrollo Internacional (DFC) es la agencia federal estadounidense que funciona como el brazo inversor del gobierno en el exterior. Creada en 2019 bajo la administración Trump, tiene una capacidad de inversión de 205.000 millones de dólares. En el caso Lukoil, tendría una participación del 15% en el consorcio comprador, sin aportar capital inicial. En Nord Stream, participaría junto con fondos del Golfo en el vehículo de inversión que compraría la parte europea de los gasoductos.
¿Qué activos de Lukoil están en venta y cuánto valen?
Lukoil International GmbH agrupa los activos internacionales de la petrolera rusa: refinerías en Bulgaria (Burgas) y Rumania (Petrotel), una participación del 45% en la refinería Zeeland en Países Bajos, más de 2.000 estaciones de servicio en Europa y Estados Unidos, y campos petroleros en Irak, Camerún y Egipto. El valor estimado es de 20.000 millones de dólares.
¿Qué líneas de Nord Stream están intactas?
De las cuatro líneas del sistema Nord Stream (dos de Nord Stream 1 y dos de Nord Stream 2), solo una de Nord Stream 2 sobrevivió al sabotaje de septiembre de 2022. Esa línea tiene una capacidad de 27.500 millones de metros cúbicos al año, aproximadamente el 8% del consumo europeo. Putin ha declarado que podría empezar a bombear "incluso mañana" si Alemania lo decide.
¿Por qué Alemania rechaza la reactivación de Nord Stream?
El gobierno alemán, liderado por el canciller Friedrich Merz, ha dejado claro que su posición es contraria a una reactivación del gasoducto. "Nos volvimos demasiado dependientes de Rusia, fue un error", dijo el canciller. Alemania ha encontrado fuentes alternativas de suministro y cualquier reapertura requeriría una autorización del Ejecutivo alemán, que no ha sido incluido en las conversaciones entre Washington y Moscú.
¿Qué papel juegan Jared Kushner y Steve Witkoff?
Jared Kushner, enviado especial y yerno de Trump, y Steve Witkoff, enviado especial de Trump, han liderado las negociaciones con el Kremlin. Se reunieron con Putin en Moscú el 5 de septiembre de 2026, donde se planteó la venta de los activos de Lukoil. Un funcionario de la Casa Blanca confirmó que ambos "trabajaron con la DFC para negociar un pago inicial sustancial y una participación en los beneficios para Estados Unidos".
- Trump firma la ley de sanciones desde un resort de lujo — Sanciones, negocios y el blur entre lo público y lo privado.
- Cuando Bruselas se cortó el gas: la crisis energética europea — Cómo Europa llegó a depender del gas ruso y qué pasó cuando se cortó.
- El tablero geopolítico del petróleo — Del crudo venezolano al gas ruso: quién controla qué.
Fuentes
Lukoil
- Financial Times — US government and Gulf billionaires back Todd Boehly bid for Lukoil assets (22/09/2026).
- The New York Times — U.S.-Russia Peace Talks Now Include Multi-Billion Dollar Oil Deal Tied to Trump Negotiators (03/10/2026).
- TASS — Lukoil's agreement with Carlyle on foreign assets has lapsed (08/10/2026).
- Energy Intelligence — Carlyle Goes Cold on Lukoil Deal as US-Backed Group Grabs Initiative (08/10/2026).
Nord Stream
- Reuters — US, Russia explore gas sale to Europe amid Ukraine war (08/10/2026).
- TASS — US wants to restore Nord Streams, buy them from Europeans for next to nothing — Lavrov (13/05/2026).
- ABC (España) — Alemania rechaza el plan de Trump y Putin para reabrir Nord Stream con participación estadounidense (09/10/2026).
- Ukrinform — Germany has no plans to relaunch Nord Stream — Wadephul (30/09/2026).
DFC
- DFC — DFC Announces More Than $8 Billion in Investments (16/09/2026).
- Congress.gov — FY2026 appropriations for DFC.
- Carnegie Endowment — A Geothermal and Nuclear Strategy for the DFC (17/08/2026).
Contexto y análisis
- Militarnyi — U.S.-Russia Ukraine Peace Talks Include Lukoil Oil Deal to Benefit Trump's Inner Circle (05/10/2026).
- Pravda (English) — Russia and U.S. explore selling Nord Stream equity to American investors (08/10/2026).
- Interia Biznes (Polonia) — Media: Amerykanie dogadują się z Rosjanami. Na stole aktywa Łukoilu (03/10/2026).
Nota: Este informe es un análisis de opinión basado en informes periodísticos, documentos corporativos y declaraciones oficiales. Las secciones marcadas como "Opinión" contienen interpretaciones analíticas. Los datos publicados se refieren a la fecha de publicación del artículo, 9 de octubre de 2026.
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